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La importancia de la adoración – Culto Joven IASD

Capítulo 1 – Adoración y el Ministerio Joven

En este capítulo, usted verá mejor la importancia de la adoración, no solo en el Culto Joven, sino en el día a día de todos.

CJIMG-adoracionLa comprensión clara del concepto de adoración y su verdadero significado es esencial para el Ministerio Joven. Adorar a Dios es la motivación del verdadero culto. Adoración no significa meramente estar en la iglesia. El ejercicio religioso del culto consiste en aprender a vivir en la presencia de Dios y a integrar a la vida diaria lo que se aprendió en la iglesia.
Las reuniones de camaradería, de alabanza y los sociales de ninguna manera deben sustituir al verdadero culto que es, al mismo tiempo, contemplación, admiración y reconocimiento de la grandeza de Dios.
El Señor dejó, a través de la inspiración, luz suficiente para que, sin importar edad o cultura, se pueda reconocer y practicar la adoración genuína. Vea lo que dice el libro Joyas de los testimonios, tomo 2, en la página 252:
” Nuestras reuniones deben hacerse intensamente interesantes. Deben estar impregnadas por la misma atmósfera del cielo. No haya discursos largos y áridos ni oraciones formales simplemente para ocupar el tiempo. Todos deben estar listos para hacer su parte con prontitud, y cuando han cumplido su deber la reunión debe clausurarse. Así el interés será mantenido hasta el final. Esto es ofrecer a Dios un culto aceptable. Su servicio debe ser hecho interesante y atrayente, y no dejarse que degenere en una forma árida. Debemos vivir por Cristo minuto tras minuto, hora tras hora y día tras día. Entonces Cristo morará en nosotros, y cuando nos reunamos, su amor estará en nuestro corazón, y al brotar como un manantial en el desierto, refrescará a todos y dará a los que están por perecer avidez por beber las aguas de vida”.
La clave de la adoración en la iglesia
En contra de lo que supone la creencia popular, no existe una iglesia de ayer, ni una de mañana; solamente la iglesia de hoy, donde los jóvenes y ancianos llegan juntos para adorar y servir al Señor. Esa reunión de todos representa la clave de la adoración.

Cómo adorar en la iglesia

1. Orden e información. Son escenciales y todos los que se involucran
en el Culto Joven deben estar concientes de lo que está ocurriendo, para que
la reunión transcurra sin sobresaltos.
2. Jóvenes que participen de todas las reuniones. Es responsabilidad
del líder de jóvenes ayudarlos a comprender que siempre que las puertas de la
iglesia se abren, hay una oportunidad de adoración, tanto en la Escuela
Sabática, en el Culto de Adoración, en los encuentros de evangelismo, en las
reuniones de oración, además del propio Culto Joven.
3. Adorar es igual a donar. Por encima de cualquier ofrenda que
podamos traer, no hay nada más importante que darnos a nosotros mismos.
Nuestro amor a nuestro Autor hará que nos entreguemos a él, en verdadera
adoración, permitiéndole asumir control total de nuestro ser.
4. Actitud. Hay una idea errónea en la filosofía que muchas veces
pronuncian los líderes de jóvenes, especialmente en el área de música, de que
debemos darle a los jóvenes lo que ellos quieren. Nuestro objetivo debería ser
siempre el de llevar a los jóvenes a un estilo de vida más elevado y a gustos
más perfecto. La verdadera adoración no debe ser algo casual, sino un
privilegio especial que demande raciocinio, planificación y esfuerzo.
5. Acción. La adoración es una actitud que se expresa por medio de la
acción, que demanda alguna especie de respuesta. Es un reconocimiento por
estar en la presencia de alguien mayor que el adorador. La verdadera
adoración debe ser, por lo tanto, una actividad. Es una acción y usted debe
llevarla a cabo.
6. Posesión. Como la adoración es un acto de comunicación con Dios,
hay necesidad de responsabilidad personal en dicho evento. Este momento
debe ser “apropiado”, debe asumirse. Nadie puede adorar solo de ver a otros
orando, cantando o estudiando la Palabra de Dios.
7. Inversión. La adoración requiere la inversión del propio yo, de
energía, de tiempo y de concentración. Se mantiene a costa de mucho
pensamiento, sentimiento, oración y compromiso.

La adoración individual

Adorar a Dios es algo que requiere la preparación de la persona antes
de que ella llegue al lugar de culto; y los pasos esenciales para esa
preparación son el arrepentimiento y la confesión. Esto abre el corazón a la
influencia del Espíritu Santo y ayuda al adorador a tomar conciencia más
clara de la presencia de Dios. La reconciliación de nuestras diferencias hará
de la adoración una experiencia viva, y estimulará el espírtu de amor, paz y armonía.
Si la búsqueda por orientación divina es importante para nuestras actividades del día a día, ¿qué se dirá entonces de quien tiene la responsabilidad de organizar los cultos jóvenes de la iglesia? Es por eso que es importante practicar el plan de devoción matinal: oración, estudio de la Biblia y meditación. Vea ahora cómo puede practicar la devoción matinal.

1. Determinar un momento sin interrupciones. Una relación no puede apurarse. Las personas necesitan tiempo para conocerse unas a otras, saber cómo piensan y cómo sienten. Con Jesús sucede lo mismo. Aquellos que están apurados para entrar en la presencia de Dios, generalmente también está apurados para salir de ella. Elija un momento durante el cual su mente esté alerta y clara. No le ofrezca al Señor las sobras de un día lleno de actividades.
2. Elegir el ambiente adecuado. El lugar es importante. No le será posible dar atención total a alguien cuando hay otras personas a su alrededor hablando o caminando. Lo ideal sería un lugar quieto, al aire libre. La sombra de un árbol, al lado de flores con agradable fragancia, césped suave, el canto de un pájaro: todo tiende a elevar los sentidos en dirección al Creador. Con frecuencia, Jesús iba a las solitarias montañas, o a algún lugar desierto para orar. Él también le sugería a los discípulos que entraran en sus habitaciones y se quedaran a solas con Dios.
3. Que la mente no esté bloqueada. Se hace difícil concentrase en las cosas de Dios cuando la mente insiste en querer recordar los deberes de la casa, o alguna discusión con un amigo. Si usted no logra sacarse esas cosas de la cabeza, inclúyalas en el culto. Converse con Dios sobre sus preocupaciones y pídale sabiduría y orientación.
4. Mantener una relación personal con Dios. ¿está distanciado de algún hermano? ¿de sus padres? ¿no le gusta la escuela? ¿le fastidia la iglesia? ¿Está animado con su último proyecto? ¿Lo desilucionó algún fracaso? Converse con Dios sobre esas cosas. A él le gusta escucharlo. Prepare una lista de pedidos de oración y menciónela siempre. Cree un registro de oración o escriba un salmo.
5. Leer la Biblia. La Palabra de Dios es la mejor fuente de información acerca de Dios. Es su carta de amor para nosotros (claro que existen otros libros y revistas que también ayudan). Lea un versículo o capítulo y preguntese: ¿qué me está queriendo decir? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida? 6. Comenzar hoy. ¡Vamos! No lo deje para mañana. Su relación con Dios es
demasiado importante como para dejarla siempre para el día siguiente. ¡Prepárese para una experiencia emocionante!
La iglesia publica anualmente tres libros de meditación: uno para jóvenes y adultos, otro para adolescentes y otro para mujeres.
El director JA y el director del Club de Lectura deben estimular el plan de la devoción matutina, recomendándolo para el culto familiar o para el momento de la devoción personal. También, deben hacer énfasis sobre eso en los cultos jóvenes de los sábados por la tarde.

Mateo 5:23-24
Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

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